Graficar una ciudad. Proyectos de aplicaciones gráficas, con Martí Ferré

En Proyectos de aplicaciones gráficas, asignatura conducida por Martí Ferré, se proyectó la gráfica de una ciudad, mediante el diseño de una botella y su packaging secundario, un póster, una publicación y un elemento volumétrico, a través de diversas dinámicas como workshops, presentaciones y correcciones grupales, mindstormings y lluvia de ideas, etc.

Se empezó por el desglose y correspondiente análisis de las partes de un proyecto gráfico, para poder trabajar individualmente, entender cada elemento por separado y generar resultados más atractivos e interesantes en su unificación.

Algunos de los proyectos del curso han sido: 

Maria Coll – Tòquio

  • Cartell de Tokio

El proyecto, que toma como referencia la ciudad de Tokio, se desarrolla a partir del concepto del gran contraste existente en este territorio. En él coexisten la modernidad –donde destacan la tecnología, los colores y rótulos fluorescentes– y la parte más tradicional, donde predominan las artesanías y los materiales naturales.

A lo largo de los diversos elementos (botella, cartel, publicación y señalética) se articula el discurso a partir de unos elementos gráficos y recursos que se repiten y dialogan, como son el cosido, el papel, las formas y el contraste entre colores y materiales. 

Silvia Travieso – Lake District

  • Tres ampolles de cervesa pintades en una caixa

Lake District reunía todo lo que los artistas románticos del siglo XVII-XVII necesitaban: una naturaleza sublime e inspiradora, folklore y una desconexión con lo industrial en pos de lo rústico.

Las piezas desarrolladas a lo largo de este trabajo buscan reflejar este espíritu y sentimiento de sublimación de la naturaleza y la artesanía, haciendo varios guiños sutiles a la historia artística del lugar. 

Usamos los poemas de William Wordsworth sobre el área y un elemento tipográfico puramente británico (Garamond) acompañado del trazo de pluma y pincel para los carteles gráficos. El tratamiento de imagen sigue la estética del romántico naturista con dibujos a mano de temática natural, pruebas de color, y un delicado grabado como forma de incorporar la tipografía.

Sarah Barbuto – Verona

  • Dos cartells amb tipografia que posats de costat formen un cor

El proyecto se inspira a la ciudad italiana de Verona, un lugar que integra elementos artísticos y culturales de diferentes épocas, que constituyen más de dos mil años de historia. 

Verona es conocida como “la ciudad de los enamorados”, gracias a la pieza clásica de Romeo y Julieta publicada en 1597 por William Shakespeare. De ahí nace el concepto de “pasión antigua” que funde amor romántico, tragedia, historia y cultura, y que ha sido el hilo conductor de todas las piezas gráficas creadas para este trabajo. 

Melissa Pallini – Amsterdam

  • Pòster de Mokum

En un intento de abstraer Amsterdam de los tópicos habituales que retratan las peculiares casas estrechas al atardecer, los tulipanes, los molinos o las bicicletas aparcadas a orillas de los famosos canales, se ha ahondado en dos conceptos clave: reflexión e intersección. 

La reflexión hace referencia a las poblaciones pasadas y presentes del territorio, su posibilidad de reflejarse, de reflejar su identidad en las mil caras de la capital; así mismo la intersección del mestizaje de culturas que confluyen en el pueblo y las múltiples posibilidades de crecimiento que la ciudad ofrece a la población.

Todo el proyecto se basa en la idea de interactuar directamente con la persona usuaria, a través de momentos de interacción lúdica, con la esperanza de ofrecer nuevos elementos para el pensamiento y momentos de análisis y discusión.

Celia Mateu – Prípiat

  • Placa del carrere Lenin Avenue

Prípiat es aquel lugar donde la mente no quiere volver. Son recuerdos estancados en el tiempo, donde el 26 de abril de 1986 la explosión de la central nuclear de Chernobyl detuvo todos los relojes e hizo esfumarse todos los proyectos de vida de sus vecinos más cercanos. Desde entonces, Prípiat (una ciudad construida exclusivamente para acoger todos los trabajadores de la central y, de hecho, la más cercana a la central) es una ciudad desierta, rodeada por la zona de exclusión que prohíbe el desarrollo de la vida humana, aunque la naturaleza se ha abierto paso y ha recuperado los espacios que el hombre le negó tiempo atrás.

Partiendo de esta premisa, del dolor por una rotura repentina, el sufrimiento que nació un día y que nunca más se irá, y por la imposibilidad de volver a un espacio donde los sueños murieron de golpe, se ha abordado este proyecto. 

Las imágenes borrosas representan toda la vida que fue y que ya no es, el recuerdo que permanece escondido en algún rincón de la mente. Por el contrario, el contraste con elementos metalizados recuerdan la sociedad soviética que durante su máximo esplendor alzaba como una civilización moderna, industrializada, con la mirada puesta en el futuro, en el universo, sin límites. 

Representa la intervención del hombre y su ambición absoluta de la que ya sólo quedan restos sin vida.